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05 May 2015

Las visitas de Luca

Luca Imperoli

Dos veces al año recibimos la visita de Luca Imperoli, viene desde Modena, muy cerquita de Milán, y participa activamente en la selección de productos para nuestras tiendas.

Luca es un reconocido interiorista, diseñador de muebles y creador de tendencias. A sus casi 50 años sigue manteniendo un tipo espléndido, viste como italiano, diseña como italiano, gesticula como italiano pero habla como mexicano. Luca vivió veinte años en nuestra tierra y se llevó de regalo todos los modismos, los diminutivos, y también los improperios típicos de los obreros de una fábrica de muebles en Tultitlán. Esa riqueza cultural lo convierten en un ser muy divertido, resulta muy interesante acompañarlo a recorrer sus escondidas fondas y taquerías de barrio, y es impresionante verlo comer tacos de lengua o de tripa con la salsa suficiente para enchilar a un batallón.

Charlando sobre decoración.

colores marfil

Hablar con Luca de decoración es una experiencia, su visión va más allá de estilos o de colores, el piensa en espacios vitales, todo lo lleva a la aplicación cotidiana, y siempre desde esa veneración que sienten los diseñadores por la belleza. Se apasiona tanto que puede dedicar horas a escoger una tela y armar una disertación casi filosófica sobre la diferencia entre un estampado floral neutro y otro con un ligero matiz malva.

Cuando viene a México se nutre de nuestra cultura y escarba en los museos donde siempre encuentra referencias muy válidas para su trabajo. Luego, en el parque de Polanco y frente a una nieve de guanábana, es fascinante escucharlo hablar de mayas, toltecas, olmecas, aztecas, repetir versos en náhuatl o explicar las fórmulas de trama y urdimbre de un mantel zapoteco.

Ayer comimos con él y al final logramos enfadarlo, con la vehemencia que lo caracteriza nos habló de la falta de respeto comercial que sufren las personas que se dedican a profesiones relacionadas con el gusto, con la belleza.

Cuando vas al médico, nos decía, si no te gusta su diagnóstico, lo más que puedes hacer es buscar otro doctor para una segunda opinión, pero no lo corriges. Lo mismo sucede ante un abogado, un notario, incluso ante un mecánico o un técnico en reparación de lavadoras. Pero cuando pides un proyecto a un arquitecto, a un decorador, a un interiorista o a un diseñador, la cosa cambia, todo mundo se siente creativo y nadie duda de su buen gusto, por eso, es común ver verdaderas atrocidades en estos rubros ante la mirada atónita del profesional.

-Quiero unas cortinas de gasa con fruncido tipo austriaco

-¡pero señora!, sus muebles son contemporáneos y lo que combina es una persiana de lino, lisa.

-No me importa, a mi me gusta la gasa y me encantan los fruncidos en mis ventanas.

Fin de la discusión.

Algunas primicias.

Bueno, lo más difícil de su trabajo está en la asesoría a nuestro departamento comercial, ya que Luca debe aportar su experiencia internacional y adaptarla a valores diferentes, medidas de las viviendas en nuestro país, clima, materiales, idiosincrasia mexicana, tendencias de color, estilo de vida y un enorme etcétera. Generalmente debe anticiparse por lo menos seis meses ya que en desarrollo, un mueble puede tardar ese tiempo desde que es prototipo hasta que llega a la línea de producción y finalmente a la tienda.

Logramos arrancarle algunas primicias de lo que viene. Primarán los colores suaves, grises y marfiles, viene con fuerza el concepto loft y las líneas vintage, las combinaciones de madera y metal, la decoración será más ecléctica que nunca, mezclas, mixturas, tejidos rústicos acompañando sedas y satines. Un estruendo de color en los detalles para romper con la sobriedad general, en fin, la decoración es una ciencia viva, en constante evolución.

Las tiendas d’europe se renuevan constantemente, siempre hay novedades y esa movilidad es la que da frescura a nuestra oferta, actualidad y vanguardia.